El cuidado de la piel de los peques es uno de los temas más importantes y buscados por los papás y mamás durante los meses fríos, como noviembre, cuando el aire seco y la calefacción pueden afectar a la sensibilidad de su piel. Cabe recordar que, aparte de ser un treinta por ciento más fina que la de un adulto, tiene una barrera cutánea inmadura, lo que facilita la pérdida de agua. Además, posee una mayor permeabilidad a productos químicos, por lo que requiere unos cosméticos específicos. Y, por si esto fuera poco, su microbiota todavía está en formación, influyendo así en su inmunidad. Por todo ello, y durante los primeros años de vida, la piel de los niños y niñas necesita protección, hidratación y respeto a su equilibrio natural.
Ahora que ya os hemos metido el miedo en el cuerpo, desde nuestra escuela infantil de metodología Montessori vamos a proceder a pautaros una guía de cuidados que podéis llevar a cabo para que la piel de vuestro bebé esté más cuidada que la que tenía Cleopatra. Disculpad el susto inicial con tanto dato y detalle, pero ya sabéis cómo va esto de la lectura: si no enganchas al comienzo, la atención se dispersa. Y lo más importante para nosotras es el bienestar de los peques que dejáis a nuestro cuidado. Así pues, ¡procedamos!
¿Qué hacer para cuidar la piel de nuestros hijos?

Es mucho más sencillo de lo que puede parecer, por lo que os animamos a que no entréis en pánico y sigáis nuestras indicaciones.
- Higiene diaria. Tan fácil como un baño. ¿Frecuencia? Todos los días. ¿Duración? Entre cinco y diez minutos como mucho. ¿Temperatura del agua? Unos treinta y seis o treinta y siete grados sería lo ideal. ¿Gel o jabón? Suave, sin perfume ni alcohol, y con un pH neutro o ligeramente ácido (5.5). ¿Secado? Toalla suave, mejor a toques que frotando.
- Hidratación. Como ya os hemos dicho, el aire y la calefacción roban humedad a la piel, por eso es tan importante hidratar todos los días, sobre todo tras el baño. ¿Cómo hacerlo? Con lociones o cremas emolientes para bebés, y evitando productos que contengan perfumes fuertes, alcohol y colorantes. ¿Cómo aplicarlas? Mejor hacerlo con la piel ligeramente húmeda, tras el baño, para sellar la humedad. Y masajeando suavemente en las mejillas, por el frío y el viento; manitas y piernas, más expuestas; y en zonas que veamos que tienen tendencia a descamarse o quedarse secas.
- Zona de pañal. Es importante prevenir irritaciones, debido a que la piel del pañal se haya en contacto continuo con humedad y fricción. ¿Cómo hacerlo? Pues con cuidados básicos, como cambiar el pañal cada dos o tres horas, o al ensuciar. ¿Qué pasa si se ensucia? Limpiamos las zonas con agua tibia y algodón, o con toallitas sin alcohol ni fragancia. Después secamos bien antes de colocar el nuevo pañal. ¿Y si hay irritación? Aplicamos una crema barrera y dejamos el culito al aire durante unos minutos cada día.
- Protección solar. Los bebés no se ponen morenos; se queman. En consecuencia, aunque en noviembre el sol sea menos intenso, es necesario no exponerlos directamente el sol hasta pasados los seis meses de vida. Y, a partir de esa edad, debemos aplicar un fotoprotector mineral en rostro y manitas durante paseos largos, incluso aunque el día salga nublado, puesto que el frío acompañado por el viento también les puede quemar. Además, con motivo de evitar rojeces, grietas o descamación debido al clima, podemos vestirlos con prendas de algodón debajo de la lana o de tejidos sintéticos. Ah, y cuidado con los mocos y las babas, porque también pueden irritar el mentón.
- Mimitos. El contacto físico durante el cuidado de la piel también resulta fundamental para fortalecer el vínculo afectivo, estimular el desarrollo sensorial y calmar al peque. Así que no escatiméis en mimitos y cariñitos, porque es un momento ideal para mostrar amor.
Por último, nos vemos en la obligación de señalar que no somos dermatólogas, por lo que antes de aplicar cualquier crema consultad con la profesional pertinente o con su pediatra, que para eso están. Al fin y al cabo, cada niño o niña es un mundo con sus particulares necesidades.
Si tenéis alguna pregunta, no dudéis en contactar con nosotras a través del formulario de nuestra página web, vía llamada telefónica, o presencialmente en nuestro centro de educación infantil Mi Cole en Ruzafa, Valencia.
