En la entrada anterior hablábamos sobre la metodología Montessori: en qué consistía y cuáles eran sus beneficios reales. Pero sabemos que, con la llegada de las vacaciones, los papás y mamás necesitan algo más para seguir aplicando el enfoque de María Montessori y la educación respetuosa con sus hijos e hijas, por lo que en esta entrada os vamos a proponer una aplicación práctica en casa, mientras en Mi Cole Ruzafa nos tomamos unas merecidas vacaciones y descansamos de las sucesivas olas de calor que azotan Valencia.
Lo primero que hay que matizar, para tranquilidad de los papás y mamás, es que no hace falta transformar toda la vivienda para incorporar principios Montessori. ¿Qué son los principios Montessori? Para eso tendréis que leer la entrada anterior, donde nuestro redactor lo explicó muy bien y nuestro community manager lo acompañó por unas maravillosas fotos realizadas en nuestra escuela infantil. Así que, para economizar espacio y que no tengáis que estar con el ordenador en las piernas o pegados a la pantalla del móvil, trataremos de ser lo más breves posible.
¿Cómo aplicar el método Montessori en casa?

Desde nuestra escuela infantil Montessori en Valencia vamos a mostraros cómo aplicar la metodología Montessori en el hogar mediante algunas actividades sencillas, pues la idea principal es favorecer el aprendizaje mediante la práctica y la autonomía, manteniendo un entorno seguro y estructurado.
- Colocar libros en estanterías. Mientras que se trate de estanterías bajas, el niño o niña no corre ningún peligro, y puede acceder a ellas sin ayuda, fomentando la autonomía. Y, al igual que con los libros, puede hacer lo mismo con sus juguetes. No importa que de normal los guarden en cajas, pues podemos convertirlo en un juego, situando primero el que más le gusta hasta llegar al último, por poner un ejemplo.
- Proponer pocas actividades al mismo tiempo. De ese modo no sólo conservamos el espacio ordenado, que es importante cuando tenemos peques ociosos en casa, sino que mantenemos la atención de nuestros hijos focalizada en lo que están haciendo en ese momento. Por el contrario, si ofrecemos varias cosas al mismo tiempo, corremos el riesgo de que se dispersen, sin saber muy bien qué hacer ni por qué decantarse, que es justo lo que queremos evitar.
- Permitir que participe en tareas cotidianas. Así, poner la mesa, regar las plantas (si las tenemos), preparar un desayuno sencillo, ayudarnos a hacer su cama o plegar la ropa son actividades en las que pueden contribuir, creando una rutina y cultura de ayuda en casa y que se sienta útil e importante tanto en el hogar como para su papá y mamá.
- Utilizar mobiliario adaptado a su tamaño. El objetivo de esto es favorecer la independencia, tratándose de objetos que pueden mover y manipular sin correr el riesgo de hacerse daño o provocar algún desaguisado en casa.
- Dejar que resuelva pequeños problemas sin intervenir. Dar tiempo a nuestros hijos e hijas en esta etapa es importante. Tendremos la tentación de atajar sus dudas, pero no debemos hacerlo. Es fundamental que se caigan, que se equivoquen, que prueben y lo vuelvan a intentar hasta que les salga aquello que intentan conseguir. Así, puzles adaptados a sus edades u otros juegos similares que requieren la resolución de problemas sencillos serán de gran ayuda para que desarrollen su raciocinio y autonomía.
Si tenéis alguna pregunta, no dudéis en contactar con nosotras a través del formulario de nuestra página web, vía llamada telefónica, o presencialmente en nuestro centro de educación infantil Mi Cole en Ruzafa, Valencia.
